NEPAL
El viaje que cambió mi vida
Un terremoto de los más graves hasta la fecha, azotó Nepal en 2015. Dos años después y tras una crisis personal fuerte, me líe la manta a la cabeza y me embarqué en el viaje que cambió mi vida.
Me fui directa a Nepal, por 5 meses (lo que me dio la visa de turista), a colaborar en el proyecto de reconstrucción de la residencia de los niños ciegos del Chandeswory School, en un área rural al noroeste de Kathmandú.
El proyecto partía de una ONG pequeña catalana, Fundació Petit Món, en la que tenía a mi amigo arquitecto, Daniel Tejedor Ramos, quien lideraba la dirección de la reconstrucción.
De su mano, accedí a este proyecto, que abarcó la construcción de la residencia infantil en un pueblo llamado Akkare, aplicando técnicas de construcción sismo-resistentes y un sistema de drenaje capaz de resistir los fuertes monzones anuales.
El proyecto abarcó desde un inicial training center donde se desarrollaron ladrillos BTC (Bloque de tierra comprimida) por las mujeres de la comunidad, hasta la construcción de 4 edificios conectados por un corredor cubierto y una gran plaza central. Los edificios se componen de habitaciones infantiles, baños comunes, comedor, zona de estudio/formación y vivienda para las didis (palabra utilizada para denominar a las cuidadoras y que en napalí significa hermana mayor).
Mi implicación fue desde atender y gestionar voluntarios, realizar compras de alimentos para la base, ayudar en diferentes fases de la obra (atado del armado, vibrado del hormigón, mover ladrillos, pintar), gestionar equipo de obreros; hasta documentar el proyecto en las RRSS. Pero sobre todo, lo que marcó la guinda de esta experiencia vital fueron las grandes conexiones humanas que viví tanto con otrxs voluntarixs como con la gente local, en especial, lxs niñxs y lxs trabajadorxs y, por supuesto, la comunidad que nos abrió las puertas y nos hizo sentir como en casa.
Y si aún te has quedado con ganas de saber más y ver más fotos del desarrollo, pincha aquí Chandeswory Blind Hostel